Cómo ayudar a los estudiantes a enfocar su atención

Breves - Pruébate

Descubre por qué tu cerebro necesita tomar descansos cuando estás aprendiendo un nuevo tema.

Ya sea al inicio de un ciclo escolar, en la introducción de un nuevo tema o en el repaso para un examen, la atención es crucial para estudiar, aprender o adquirir nueva información.

En muchas ocasiones, mantener la atención de los estudiantes en clase resulta complicado. Esto puede deberse a la adopción de estrategias de enseñanza rutinarias en las que el medio y el método para aprender no varían significativamente a lo largo de un periodo. Si la forma en la que el estudiante adquiere nuevos conocimientos llega a ser parte de su rutina, es muy posible que el proceso de aprendizaje deje de lado la comprensión, análisis y reflexión de la nueva información que se recibe.

Una manera de evitar la participación mecánica en el proceso de aprendizaje, es utilizar estrategias que involucren la participación emocional y física del estudiante, creando situaciones que pongan en funcionamiento su mente a partir de retos. Al activar mecanismos de resolución de problemas, se estimulan las conexiones entre los dos hemisferios del cerebro, lo cual le permite al estudiante estar listo para aprender nuevos temas y trabajar con nuevas tareas.

Algunas de las actividades que promueven la conexión de los hemisferios cerebrales son:

  • La bolsa con herramientas

En una bolsa reúne material como lápices, plumas, reglas, libretas, llaves o cualquier herramienta que te puedas encontrar en casa o en clase. Toma uno de los objetos y pregunta a los estudiantes qué otra función podría cumplir esa herramienta. Deja que imaginen, escriban su respuesta y que la compartan.

  • La línea de la imaginación

Dibuja una línea curva en el pizarrón, o pide a los estudiantes que dibujen una línea en sus cuadernos. Después pide que continúen trazando la línea con la mano  que no están acostumbrados a escribir, hasta completar un dibujo que ellos hayan imaginado.

  • Imágenes invisibles

Pide a los estudiantes que coloquen una hoja sobre su cabeza. Después, deben tomar un lápiz o pluma, y en esa posición tratar de dibujar el rostro de un compañero. Entre más detallado sea el dibujo, más esfuerzo realizará el cerebro y más divertido será el resultado.

  • Iniciadores de historias

Inicia o pide a uno de los estudiantes que inicie una historia, posteriormente, cada uno de los estudiantes deberá añadir su parte del relato. La historia será tan extensa como los participantes lo deseen. Puedes mencionar un nombre, objeto o lugar relacionado con el nuevo tema por aprender.

  • Otro lenguaje

Crea un lenguaje de símbolos con todos los estudiantes. Escriban en el pizarrón los signos o símbolos que se van a utilizar. Después pongan en práctica el nuevo lenguaje y comuniquen por escrito sus ideas.

Al iniciar la clase con una actividad diferente, eliminas la automatización del cerebro y lo obligas a contemplar otras posibilidades para aprender, pero sobre todo, le das una pausa a la rutina. Ponte a prueba junto a tus estudiantes, utiliza estas y otras alternativas para activar las conexiones cerebrales y generar nuevas ideas o proyectos.