Cómo hacer preguntas en clase

Breves - Pruébate

La orientación a través de preguntas es una técnica eficaz para dirigir el aprendizaje.

Si tienes algún sobrino, hijo, nieto, primo o hermano pequeño, o alguno que lo fue hace tiempo, seguro sabes o recordarás aquella etapa donde preguntaba por todo. Esto es porque el interés por conocer el mundo que les rodea surge en forma de pregunta, lo que le permite asociar, mediante tu respuesta, el significado de los objetos o personas.

Este hecho forma parte de la naturaleza del ser humano y, desde pequeños, se usa para generar conocimiento. Ya sea que te las formules a ti mismo o a alguien más, hacer preguntas te ayuda a obtener información nueva o reafirmar la que ya conoces, lo que te permite generar nuevas interrogantes para continuar aprendiendo.

La orientación a través de preguntas es una técnica muy eficaz para dirigir el aprendizaje ya que ayuda a desarrollar el pensamiento crítico y favorece la construcción de opiniones propias, así como la reflexión.

Para utilizar esta técnica es indispensable que quien la practique tenga la habilidad de escuchar, observar e interpretar atentamente a su interlocutor, de manera que pueda formular preguntas precisas que detonen el conocimiento.

Cualquiera que sea el tipo de pregunta, es necesario tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Hacer preguntas abiertas, para generar opiniones a partir de las experiencias.
  • Hacer preguntas claras, utilizando palabras fáciles de comprender, de tal manera que no queden dudas.
  • Hacer preguntas congruentes, que te ayuden a captar la atención, explorar la información y propiciar el conocimiento.
  • Ser receptivo. Aceptar cualquier respuesta para, a partir de ellas, dirigir nuevas preguntas que orienten hacia la información correcta.
  • Hacer las preguntas necesarias hasta comprender el tema. Cada pregunta debe acercar más a los jóvenes para generar una conclusión a partir de la conversación.  

Los tipos de preguntas que se pueden utilizar para guiar el aprendizaje son:

  • Las de conocimiento
    Este tipo de preguntas permiten obtener información sobre hechos o conceptos clave a partir de sus significados.
    Ejemplo: ¿Qué es la energía renovable?
  • Las de comprensión
    Mediante ellas se pueden interpretar y entender los elementos de un tema, con los cuales se generan opiniones y comentarios.
    Ejemplo: ¿Por qué se obtiene energía de los recursos naturales?
  • Las de aplicación
    Permiten poner a prueba el conocimiento, empleando el pensamiento crítico con la intención de solucionar un problema.
    Ejemplo: ¿Para qué se usa la energía renovable?
  • Las de análisis
    Ayudan a encontrar las causas, consecuencias y motivos de un tema, brindando un panorama más amplio sobre el hecho que se está aprendiendo
    Por ejemplo: ¿Por qué la energía renovable contamina menos?
  • Las de creación
    Estas preguntas permiten la construcción de nuevas soluciones a través de la creatividad.
    Ejemplo: ¿Cómo puedes generar energía renovable en casa?
  • Las de valoración
    Este tipo de preguntas ayudan a aprender y emitir una opinión o juicio.
    Ejemplo: ¿Cuál sería el mayor beneficio de utilizar energía renovable a largo plazo?

Pon a prueba esta técnica en clase o con la familia, y observa cómo comienzan a surgir las preguntas que les ayudará a los jóvenes a comprender mejor toda clase de temas. Si algún cuestionamiento queda sin resolver, investiguen juntos las respuestas y propicien nuevas preguntas a partir de las primeras.

¿Te ha gustado este artículo?