Razonamiento verbal

  • Ejercicio

En este intento has obtenido

0

Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Lee el texto y responde la pregunta.

    El narrador tiene como intención principal
  • Identifique los verbos graduales.
  • EMBRIÓN es a FETO como HUEVO es a...
  • Ordene la secuencia de acontecimientos.


    1. Una “hechicera” más es la francesa Sophie Germain, quien decidió conocer los secretos de las matemáticas. Sin poder inscribirse en la escuela Politécnica de París (reservada sólo para hombres), obtenía los apuntes de sus amigos y entregaba trabajos con seudónimo masculino.
    2. Basta con leer la vida de Hipatia, quien es recordada por sus comentarios sobre la obra de Arquímedes y por haber reemplazado a su padre en su cátedra en la escuela de Alejandría. Por su osadía tuvo una vida seguramente fascinante pero también trágica: fue acusada de clarividente, martirizada y asesinada por un grupo de monjes cristianos.
    3. Acusadas por hechiceras, brujas y usurpadoras, pasaron a la historia por sus aportaciones pero también por haberse atrevido a incursionar en una ciencia que se consideraba exclusiva para hombres. Aquí algunos ejemplos.
    4. Siglos después, en el XVIII, María Gaetana Agnesi tuvo mejor suerte, aunque fue conocida como la bruja o hechicera de Agnesi. Distinguida lingüista, filósofa y matemática milanesa, su libro, Instituzioni Analithe, se tradujo a varios idiomas y se usó en los principales centros europeos de enseñanza.

  • Lee el texto y responde de la pregunta

    El contador de cuentos

    -¿De dónde sacas tus cuentos?
    -Del pozo
    -¿Del pozo?
    -Sí, del pozo. Del fondo del pozo. Están revueltos con el agua, con las ranas y con las estrellas; pero hay que saber sacarlos...
    El contador de cuentos guarda silencio de enigma. Sentado sobre los adobes de la barda y balanceando al aire sus piernas de barro, mira de reojo a “la preguntona”.
    "La preguntona", es una niñita frágil, como de cera blanca: y crédula.
    El contador de cuentos sabe la importancia que sus embustes le han ganado entre la chiquillería de Palo Verde. Al final de los días, cuando empieza a parpadear la tarde, él se sienta en la barda que marca una raya paralela entre la milpa y el camino. Allí van todos los niños del pueblo a embaucarse con el milagro de su fantasía, plagada de campanas, de príncipes malos y de mendigos santos; de coyotes, de nahuales y de brujas.
    -Sabes- dice, como haciendo a “la preguntona” la merced de confiarle un secreto-. El pozo dice sus cuentos en las noches.
    Cuando hay luna es cuando se pueden sacar los más bonitos.
    -¿Y cómo los sacas?
    -¡Pues… nada! Me siento en el brocal y meto la cabeza dentro. Allí me estoy quietecito, mirando para abajo y escuchando, escuchando. Luego de estar así un rato puedo oír lo que el pozo dice…
    El auditorio contiene la respiración para que no se escape ni una sola de las palabras que el embustero hilvana.

    Carmen Báez

    En la oración “La preguntona” es una niñita frágil, como de cera: blanca y crédula, encontramos una relación...