Razonamiento verbal

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Identifique la idea principal del texto.


    El laberinto de la soledad


    El primer debate del escritor, nos dice, estriba en un su fidelidad al lenguaje. El escritor es un hombre que no tiene más instrumento que las palabras. A diferencia de los útiles del artesano, del pintor y del músico, las palabras están henchidas de significaciones ambiguas y hasta contrarias. Usarlas quiere decir esclarecerlas, purificarlas, hacerlas de verdad instrumentos de nuestro pensar y no máscaras o aproximaciones. Escribir implica una profesión de fe y una actitud que trasciende al retórico y al gramático; las raíces de las palabras se confunden con las de la moral: la crítica de lenguaje es una crítica histórica y moral. Todo estilo es algo más que una manera de hablar: es una manera de pensar y, por lo tanto, un juicio implícito o explícito sobre la realidad que nos circunda.


    Octavio Paz

  • Ordene la secuencia de acontecimientos.


    1. Una “hechicera” más es la francesa Sophie Germain, quien decidió conocer los secretos de las matemáticas. Sin poder inscribirse en la escuela Politécnica de París (reservada sólo para hombres), obtenía los apuntes de sus amigos y entregaba trabajos con seudónimo masculino.
    2. Basta con leer la vida de Hipatia, quien es recordada por sus comentarios sobre la obra de Arquímedes y por haber reemplazado a su padre en su cátedra en la escuela de Alejandría. Por su osadía tuvo una vida seguramente fascinante pero también trágica: fue acusada de clarividente, martirizada y asesinada por un grupo de monjes cristianos.
    3. Acusadas por hechiceras, brujas y usurpadoras, pasaron a la historia por sus aportaciones pero también por haberse atrevido a incursionar en una ciencia que se consideraba exclusiva para hombres. Aquí algunos ejemplos.
    4. Siglos después, en el XVIII, María Gaetana Agnesi tuvo mejor suerte, aunque fue conocida como la bruja o hechicera de Agnesi. Distinguida lingüista, filósofa y matemática milanesa, su libro, Instituzioni Analithe, se tradujo a varios idiomas y se usó en los principales centros europeos de enseñanza.

  • Ordene los hechos de forma cronológica.

    Historia del pescador y el Ifrit





    1. Pero cuatrocientos años pasaron y yo seguía en el fondo del mar. Dije entonces: a quien me dé la libertad, yo le otorgaré tres deseos.
    2. Pero novecientos años pasaron. Entonces, desesperado, juré por el Nombre Muy Alto: a quien me dé la libertad, lo mataré.
    3. Pero un siglo entero pasó y nadie me dio la libertad. Entonces dije en mi corazón: a quien me dé la libertad, le revelaré todas las artes mágicas de la tierra.
    4. Dije en mi corazón: a quien me dé la libertad, lo enriqueceré para siempre.


  • Lea el siguiente texto y responda.


    Canto a mí mismo, XX


    En todos los hombres me veo a mí mismo, ninguno superior o inferior a mí,
    Y lo bueno y lo malo que digo de mí lo digo de ellos.
    Sé que soy sólido y fuerte,
    Hacia mí convergen los objetos del universo que fluyen perpetuamente
    Todos se han escrito para mí y debo descifrar su significado.
    Sé que soy inmortal,
    Sé que esta órbita mía no puede abarcarse con el compás del carpintero,
    Sé que no desapareceré como la espiral que delinea un niño con una luz de bengala en la noche.


    Walt Whitman


    ¿Cuál es el significado que tiene la espiral de luz en el poema?

  • Responde la pregunta.

    El contador de cuentos

    -¿De dónde sacas tus cuentos?
    -Del pozo.
    -¿Del pozo?
    -Sí, del pozo. Del fondo del pozo. Están revueltos con el agua, con las ranas y con las estrellas; pero hay que saber sacarlos...
    El contador de cuentos guarda un silencio de enigma. Sentado sobre los adobes de la barda y balanceando al aire sus piernas de barro, mira de reojo a “la preguntona”.
    "La preguntona" es una niñita frágil, como de cera blanca: y crédula.
    El contador de cuentos sabe la importancia que sus embustes le han ganado entre la chiquillería de Palo Verde. Al final de los días, cuando empieza a parpadear la tarde, él se sienta en la barda que marca una raya paralela entre la milpa y el camino. Allí van todos los niños del pueblo a embaucarse con el milagro de su fantasía, plagada de campanas, de príncipes malos y de mendigos santos; de coyotes, de nahuales y de brujas.
    -Sabes- dice, como haciendo a “la preguntona” la merced de confiarle un secreto-. El pozo dice sus cuentos en las noches.
    Cuando hay luna es cuando se pueden sacar los más bonitos.
    -¿Y cómo los sacas?
    -¡Pues… nada! Me siento en el brocal y meto la cabeza dentro. Allí me estoy quietecito, mirando para abajo y escuchando, escuchando. Luego de estar así un rato puedo oír lo que el pozo dice…
    El auditorio contiene la respiración para que no se escape ni una sola de las palabras que el embustero hilvana.

    Carmen Báez

    El texto relata una historia en la que...