Razonamiento verbal

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Identifique la idea principal del texto.

    Vacas, cerdos, guerras y brujas

    Algunos de los estilos de vida más enigmáticos exhibidos en el museo de etnografía del mundo llevan la impronta de un extraño anhelo conocido como “el impulso de prestigio”. Según parece, ciertos pueblos están tan hambrientos de aprobación social como otros lo están de carne. La cuestión enigmática no es que haya gentes que anhelen esta aprobación social, sino que en ocasiones su anhelo parece volverse tan fuerte que empiezan a competir entre sí por el prestigio como otras lo hacen por tierras o proteínas. A veces esta competencia se hace tan feroz que parece convertirse en un fin en sí misma. [...] Se diría que estamos más interesados en trabajar para conseguir que la gente nos admire por nuestra riqueza que en la misma riqueza, que muy a menudo no consiste sino en baratijas de cromo y objetos onerosos o inútiles.

    Marvin Harris

  • Identifique la conclusión del texto.


    La formación de Inglaterra


    En tiempos antiguos, estaba difundida la creencia de que, puesto que las estrellas y los planetas en general influyen en los sucesos terrestres, la repentina aparición de un objeto celeste no común sólo podía tener como finalidad indicar que algún suceso no habitual o catastrófico se produciría en la Tierra. Y como todos los años había catástrofes en la Tierra, la profecía nunca fallaba.


    Isaac Asimov

  • Lea el texto y responda.


    Los griegos


    Alejandro avanzó luego tierra adentro, hacia Gordion, la capital de la antigua Frigia, cuatro siglos antes. En Gordion se le mostró “el nudo gordiano” y oyó la antigua profecía según la cual quien lograse desatarlo conquistaría toda Asia.

    “¿Es cierto? -preguntó-. Pues, entonces, lo desataré”. Y, sacando su espada, lo cortó. Desde entonces, la frase “cortar un nudo gordiano” se ha usado para referirse a una solución directa y violenta de lo que parecía una gran dificultad. [...]

    El gran ejército persa superaba muchas veces en número al pequeño ejército de Alejandro, pero el número aquí tenía poca importancia. La falange macedónica podía atravesar una cantidad de tropas sin inconveniente. Además, Darío estaba en la batalla y esto fue fatal, pues era de una increíble cobardía. [...]

    Darío, temblando aún, envió embajadores para ofrecer a Alejandro toda Asia Menor y una gran suma de dinero si aceptaba la paz. Al oír la oferta, Parmenio dijo: “Si yo fuera Alejandro, aceptaría”. Y Alejandro, despreciativamente, respondió: “Y yo también, si fuera Parmenio”.


    Isaac Asimov

    ¿Cuál es el origen del nombre nudo gordiano?

  • Lea el texto y responda.


    Los griegos


    Durante la Edad Micénica, las armas se hacían con la aleación de cobre y estaño que llamamos bronce. Los héroes de La Ilíada arrojaban lanzas con puntas de bronce contra escudos de bronce y esgrimían espadas de bronce, según la cuidadosa descripción de Homero. El bronce era a la sazón el metal más duro del que disponían los griegos, y el período en que se usó en la guerra es llamado la Edad de Bronce.


    El hierro era conocido por entonces y los hombres comprendieron que se lo podía tratar de tal modo que fuera más duro que el bronce. Pero no se conocían métodos para obtener hierro de los minerales que lo contenían, de manera que el único hierro disponible provenía del ocasional hallazgo de hierro metálico en la forma de un meteorito. Por eso, los micénicos lo consideraban un metal precioso.


    Isaac Asimov

    Seleccione las ideas secundarias del texto de Isaac Asimov.



    1. El bronce era el metal más duro del que disponían los griegos

    2. Comprendieron que el hierro podría ser más duro que el bronce

    3. Las armas se hacían con la aleación de cobre y estaño

    4. El único hierro disponible provenía en la forma de un meteorito


  • Lea el texto y responda.


    La quimera del oro


    Mientras descendían por el ribazo cojeando dolorosamente sucedió que el hombre que iba en cabeza se tambaleó entre el caos de rocas. Los dos estaban fatigados y débiles; sus rostros contraídos tenían aquella expresión de paciencia que confieren las privaciones largo tiempo soportadas. Iban pesadamente cargados, sujetas a sus hombros colgaban unas correas; otras correas pasaban sobre su frente y les ayudaban a sostener el fardo. Cada uno de los dos hombres llevaba un rifle y caminaba encorvado; los hombros hacia adelante, la cabeza inclinada, la vista clavada en el suelo.


    —Me gustaría tener un par de los cartuchos que perdimos en nuestro escondrijo dijo el segundo hombre.


    Su voz era inexpresiva. El otro no contestó.


    Cruzaban ahora —el que había hablado pegado a los talones del otro— la corriente que espumeaba, lechosa, entre las rocas. No se habían quitado las botas, puesto que el agua estaba helada hasta el punto de que les dolían los tobillos y sus pies se entumecían. En algunos lugares el agua discurría contra sus rodillas y los dos vacilaban buscando dónde asentar el pie.


    Jack London

    ¿Cuál es el ambiente en el que caminan los dos hombres en la lectura de Jack London?