Razonamiento verbal

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.


  • Identifique la idea principal del texto.


    El laberinto de la soledad


    La soledad, el sentirse y el saberse solo, desprendido del mundo y ajeno a sí mismo, separado de sí, no es característica exclusiva del mexicano. Todos los hombres, en algún momento de su vida, se sienten solos; y más: todos los hombres están solos. Vivir, es separarnos del que fuimos para internarnos en el que vamos a ser, futuro extraño siempre. La soledad es el fondo último de la condición humana. El hombre es el único ser que se siente solo y el único que es búsqueda de otro. Su naturaleza -si se puede hablar de naturaleza al referirse al hombre, el ser que, precisamente, se ha inventado a sí mismo al decirle “no” a la naturaleza- consiste en un aspirar a realizarse en otro. El hombre es nostalgia y búsqueda de comunión. Por eso cada vez que se siente a sí mismo se siente como carencia de otro, como soledad.

    Uno con el mundo que lo rodea, el feto es vida pura y en bruto, fluir ignorante de sí. Al nacer, rompemos los lazos que nos unen a la vida ciega que vivimos en el vientre materno, en donde no hay pausa entre deseo y satisfacción. Nuestra sensación de vivir se expresa como separación y ruptura, desamparo, caída en un ámbito hostil o extraño. A medida que crecemos esa primitiva sensación se transforma en sentimiento de soledad.


    Octavio Paz


  • Lea el texto y responda.


    Los murciélagos, ¿héroes o villanos?


    En el siglo XIX y principios del XX, las grandes explotaciones (ranchos, estancias) de bovinos de Argentina, Brasil, México, Perú y Venezuela sufrían la pérdida de animales por una enfermedad que en Brasil llamaban peste das cadeiras, en México derriengue o derrengadera, y con otros nombres en distintos lugares. Los animales afectados por esta enfermedad fatal presentaban signos nerviosos como agitación, parálisis de los miembros posteriores que evolucionaba a parálisis generalizada, dificultad para respirar y deglutir, y respuesta exagerada a estímulos externos como luz, sonido, etcétera.


    Sin embargo, en aquella época no se conocía el origen de esta enfermedad. No fue sino hasta los años treinta del siglo XX que los estudios de investigadores latinoamericanos como Queiros Lima (1934), de Brasil, demostraron fehacientemente que esta enfermedad, que diezma al ganado, no era otra sino la rabia, conocida hace milenios en el antiguo continente, pero que en este caso era transmitida por murciélagos hematófagos, además de perros, lobos o zorros.


    En México, entre 1944 y 1945, el doctor Téllez Girón (1944) demostró que la enfermedad, conocida también en nuestro país con los nombres de huila, tronchado o renguera (dependiendo de la región) era igual a la peste das cadeiras del Brasil, y que correspondía a la rabia ancestral, como había descrito Queiros Lima. ¿Quién iba a decir en aquellas épocas que actualmente, en los albores del siglo XXI, contamos con evidencias de que la rabia tiene su origen precisamente en los murciélagos, y que de ahí pasó a los carnívoros terrestres, los animales que se describieron primero como la raíz de este mal?


    Álvaro Aguilar Setién y Nidia Aréchiga

    Identifique el resumen del texto.

  • Selecciona la opción que sustituya con un ANTÓNIMO la palabra en mayúsculas.

    Siempre hacía gala de su VALOR como escritor.
  • Lea el texto y responda.

    Los griegos

    Durante la Edad Micénica, las armas se hacían con la aleación de cobre y estaño que llamamos bronce. Los héroes de La Ilíada arrojaban lanzas con puntas de bronce contra escudos de bronce y esgrimían espadas de bronce, según la cuidadosa descripción de Homero. El bronce era a la sazón el metal más duro del que disponían los griegos, y el período en que se usó en la guerra es llamado la Edad de Bronce.

    El hierro era conocido por entonces y los hombres comprendieron que se lo podía tratar de tal modo que fuera más duro que el bronce. Pero no se conocían métodos para obtener hierro de los minerales que lo contenían, de manera que el único hierro disponible provenía del ocasional hallazgo de hierro metálico en la forma de un meteorito. Por eso, los micénicos lo consideraban un metal precioso.

    Isaac Asimov

    ¿Cuál es la conclusión del texto sobre el hierro?

  • Ordene la secuencia de los acontecimientos.

    1. Estudió biología con una especialidad en paleontología en el Colegio Antioch y se doctoró como paleontólogo en la Universidad de Columbia en 1963. En la Universidad de Harvard tuvo varios cargos: profesor de geología y zoología, entre otros.
    2. En 1974 empezó a escribir una serie de ensayos para la revista Natural History del Museo Americano de Historia Natural, en una columna a la que llamó “Esta visión de la vida”, en homenaje a Charles Darwin. Gould se dedicó a hablar de ella en los 300 artículos que le publicó la revista a lo largo de 27 años.
    3. Stephen Jay Gould nació en la ciudad de Nueva York en 1941. Cuando tenía cinco años su padre lo llevó a visitar el Museo Americano de Historia Natural, y cuenta que ahí nació su interés por la paleontología; interés y pasión sólo comparables a los que le produjo toda su vida el béisbol.
    4. Un artículo (probablemente de los últimos) que publicó a raíz de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, empieza con esta cita de la Biblia: “Para todo existe una estación, y un tiempo para cada propósito bajo el cielo. Un tiempo para nacer y un tiempo para morir; un tiempo para sembrar y un tiempo par recoger lo que sembramos”.
    5. Su contribución más importante, luego de su especialidad, en el campo de la evolución fue lo que llamó “equilibrio puntuado”, teoría que desarrolló en 1972 con el paleontólogo Niles Eldredge. Ambos aseguran que el registro fósil demuestra que los organismos pasan por largos periodos de estabilidad que son rotos por breves lapsos en donde se dan enormes cambios evolutivos.