Razonamiento verbal

  • Ejercicio

En este intento has obtenido

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Identifique el hecho que se infiere a partir de la lectura.

    El universo de la astronomía

    Los griegos, como otros pueblos de la Antigüedad, creían que los cuerpos celestes eran dioses, o al menos que cada uno de ellos estaba rigurosamente controlado por un dios o una diosa. Algunos, es verdad, pusieron en tela de juicio esta opinión: Anaxágoras, en tiempos de Pericles, sostenía que el Sol era una piedra incandescente y que la Luna estaba hecha de tierra. Pero fue enjuiciado por esta opinión y obligado a huir de Atenas. Es discutible que Platón o Aristóteles hayan sido tan racionalistas. Pero, entre los griegos, no fueron los más racionalistas los mejores astrónomos: fueron los pitagóricos, a quienes la superstición les sugirió hipótesis que resultaron buenas.

    Bertrand Russell

  • Selecciona la opción cuyo significado es similar al de la palabra en negritas

    La probabilidad de una recesión internacional ha dejado de ser una mera conjetura y se ha convertido en una eventualidad inminente.
  • DEPLORABLE es a NEFASTO como INDIGNO es a...
  • Lea el texto y responda.


    Tabaquismo


    Desde la antigüedad la historia relata las sanciones y castigos derivados de su uso; inclusive, en algunos países como Rusia, Turquía, Persia y la India existía la pena de muerte por su uso.


    En el siglo XVI, Fray Bartolomé de las Casas señaló que “el tabaquismo era reprimido por ser un vicio”, y en los templos católicos de la Colonia española se prohibía fumar. El tabaco se introdujo en Europa con los viajes de Colón. El término cigarro deriva del término maya sikar, que significa “fumar”, y la palabra nicotina se acuñó a partir del nombre de Jean Nicot de Villemain, embajador de Francia en Portugal, quien le presentó a Catalina de Médicis lo que en Europa se denominaba “hierba santa” y que Jean Liebault bautizó como “hierba nicotiana”. En 1604 Jaime I de Inglaterra se refirió a algunas de sus consecuencias, como el daño pulmonar y el impacto en otras personas, señalando lo difícil que era para una mujer ser esposa de un fumador, ya que lo comparaba con “una tormenta pestilente permanente”. Él mismo introdujo, en 1624, un impuesto al tabaco del 4000%. En 1605, un debate en Oxford destacó las graves consecuencias de fumar, incluyendo una vida más corta.


    El tabaquismo se extendió gradualmente, y su consumo se disparó a partir de 1882. Esta fecha marca el invento del aparato más letal que se ha producido desde entonces: la máquina para fabricar cigarros. Anteriormente la producción era manual, habitualmente por mujeres, que elaboraban un cigarro cada 15 segundos, lo que en una jornada de 10 horas, asumiendo un trabajo efectivo de 8 horas, produciría unos 2 mil cigarros. La primera máquina producía más de 100 mil cigarros en 10 horas.


    Juan W. Zinser


    Según la lectura, ordene cronológicamente los acontecimientos referentes al tabaco.



    1. Reduce la esperanza de vida

    2. Se dispara el consumo

    3. Fue reprimido por ser un vicio

    4. Se introduce en Europa
  • Identifique el hecho que se obtiene de la lectura.


    Las hormonas sexuales y el cerebro


    Los hombres y las mujeres pensamos, sentimos y actuamos diferente, pero ¿por qué? Se sabe, aunque no siempre lo comprendemos en nuestra vida diaria, que el cerebro de una mujer es distinto al de un hombre. Así, por ejemplo, en el hipotálamo (zona del cerebro que regula una gran cantidad de procesos fisiológicos, entre otros, el control de la temperatura y el del ciclo sueño-vigilia), hay regiones que participan en la conducta sexual cuyo tamaño, cantidad de células o las sinapsis (estructuras de comunicación entre dos neuronas) que establecen son diferentes en individuos de un sexo o de otro, lo cual repercute en la vida de todos nosotros.

    Estas diferencias se basan en un fenómeno muy interesante, conocido como diferenciación sexual del cerebro, en el que la participación de las hormonas sexuales es fundamental.


    Ignacio Camacho Arroyo