Razonamiento verbal

  • Ejercicio

En este intento has obtenido

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.


  • Identifique la idea principal del texto.


    El laberinto de la soledad


    La soledad, el sentirse y el saberse solo, desprendido del mundo y ajeno a sí mismo, separado de sí, no es característica exclusiva del mexicano. Todos los hombres, en algún momento de su vida, se sienten solos; y más: todos los hombres están solos. Vivir, es separarnos del que fuimos para internarnos en el que vamos a ser, futuro extraño siempre. La soledad es el fondo último de la condición humana. El hombre es el único ser que se siente solo y el único que es búsqueda de otro. Su naturaleza -si se puede hablar de naturaleza al referirse al hombre, el ser que, precisamente, se ha inventado a sí mismo al decirle “no” a la naturaleza- consiste en un aspirar a realizarse en otro. El hombre es nostalgia y búsqueda de comunión. Por eso cada vez que se siente a sí mismo se siente como carencia de otro, como soledad.

    Uno con el mundo que lo rodea, el feto es vida pura y en bruto, fluir ignorante de sí. Al nacer, rompemos los lazos que nos unen a la vida ciega que vivimos en el vientre materno, en donde no hay pausa entre deseo y satisfacción. Nuestra sensación de vivir se expresa como separación y ruptura, desamparo, caída en un ámbito hostil o extraño. A medida que crecemos esa primitiva sensación se transforma en sentimiento de soledad.


    Octavio Paz


  • Ordene la secuencia de los acontecimientos.

    1. Estudió biología con una especialidad en paleontología en el Colegio Antioch y se doctoró como paleontólogo en la Universidad de Columbia en 1963. En la Universidad de Harvard tuvo varios cargos: profesor de geología y zoología, entre otros.
    2. En 1974 empezó a escribir una serie de ensayos para la revista Natural History del Museo Americano de Historia Natural, en una columna a la que llamó “Esta visión de la vida”, en homenaje a Charles Darwin. Gould se dedicó a hablar de ella en los 300 artículos que le publicó la revista a lo largo de 27 años.
    3. Stephen Jay Gould nació en la ciudad de Nueva York en 1941. Cuando tenía cinco años su padre lo llevó a visitar el Museo Americano de Historia Natural, y cuenta que ahí nació su interés por la paleontología; interés y pasión sólo comparables a los que le produjo toda su vida el béisbol.
    4. Un artículo (probablemente de los últimos) que publicó a raíz de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, empieza con esta cita de la Biblia: “Para todo existe una estación, y un tiempo para cada propósito bajo el cielo. Un tiempo para nacer y un tiempo para morir; un tiempo para sembrar y un tiempo par recoger lo que sembramos”.
    5. Su contribución más importante, luego de su especialidad, en el campo de la evolución fue lo que llamó “equilibrio puntuado”, teoría que desarrolló en 1972 con el paleontólogo Niles Eldredge. Ambos aseguran que el registro fósil demuestra que los organismos pasan por largos periodos de estabilidad que son rotos por breves lapsos en donde se dan enormes cambios evolutivos.
  • Ordene la secuencia de acontecimientos de acuerdo a la cronología histórica.

    1. Según esta norma, el descubrimiento “efectivo” de América se realizó en el viaje de 1492 de Cristóbal Colón, y esto es indiscutible. Pero fue mucho después
    2. Hay una leyenda sobre un monje irlandés llamado Brendan, que navegó hacia el oeste adentrándose en el Atlántico alrededor del 570, más de cuatro siglos antes del viaje de Leif, y descubrió una tierra
    3. Los relatos sobre Leif Ericsson periódicamente han despertado controversias sobre quién descubrió “realmente” América. Esto depende de lo que se quiera significar por descubrir
    4. El verdadero descubridor de América, a fin de cuentas, fue algún siberiano desconocido que llegó allí hace 12000 años, durante la Edad de Hielo. El este de Siberia y Alaska estaban entonces relativamente libres de hielos, y el bajo nivel del mar dejó un puente de tierras entre ambas zonas
  • Lea el poema y responda.


    Soneto


    Miré los muros de la patria mía,
    si un tiempo fuertes ya desmoronados,
    de la carrera de la edad cansados,
    por quien caduca ya su valentía.
    Salime al campo. Vi que el sol bebía
    los arroyos del hielo desatados,
    y del monte quejosos los ganados,
    que con sombras hurtó su luz al día.
    Entré en mi casa. Vi que, amancillada,
    de anciana habitación era despojos;
    mi báculo, más corvo y menos fuerte.
    Vencida de la edad sentí mi espada,
    y no hallé cosa en que poner los ojos
    que no fuese recuerdo de la muerte.


    Francisco de Quevedo


    ¿Cuál es la conclusión del poema de Francisco de Quevedo?

  • Identifique las palabras que pertenecen al mismo campo semántico.