Razonamiento verbal

  • Ejercicio

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Instrucciones: Responde las siguientes preguntas.

  • Lea el poema y responda.


    Soneto


    Miré los muros de la patria mía,
    si un tiempo fuertes ya desmoronados,
    de la carrera de la edad cansados,
    por quien caduca ya su valentía.
    Salime al campo. Vi que el sol bebía
    los arroyos del hielo desatados,
    y del monte quejosos los ganados,
    que con sombras hurtó su luz al día.
    Entré en mi casa. Vi que, amancillada,
    de anciana habitación era despojos;
    mi báculo, más corvo y menos fuerte.
    Vencida de la edad sentí mi espada,
    y no hallé cosa en que poner los ojos
    que no fuese recuerdo de la muerte.


    Francisco de Quevedo


    ¿Cuál es la conclusión del poema de Francisco de Quevedo?

  • CANCIÓN es a NOTA como POEMA es a...
  • Complete el cuadro sinóptico según la lectura.

    Pregunta
  • Lea el texto y responda.


    Los murciélagos, ¿héroes o villanos?


    En el siglo XIX y principios del XX, las grandes explotaciones (ranchos, estancias) de bovinos de Argentina, Brasil, México, Perú y Venezuela sufrían la pérdida de animales por una enfermedad que en Brasil llamaban peste das cadeiras, en México derriengue o derrengadera, y con otros nombres en distintos lugares. Los animales afectados por esta enfermedad fatal presentaban signos nerviosos como agitación, parálisis de los miembros posteriores que evolucionaba a parálisis generalizada, dificultad para respirar y deglutir, y respuesta exagerada a estímulos externos como luz, sonido, etcétera.


    Sin embargo, en aquella época no se conocía el origen de esta enfermedad. No fue sino hasta los años treinta del siglo XX que los estudios de investigadores latinoamericanos como Queiros Lima (1934), de Brasil, demostraron fehacientemente que esta enfermedad, que diezma al ganado, no era otra sino la rabia, conocida hace milenios en el antiguo continente, pero que en este caso era transmitida por murciélagos hematófagos, además de perros, lobos o zorros.


    En México, entre 1944 y 1945, el doctor Téllez Girón (1944) demostró que la enfermedad, conocida también en nuestro país con los nombres de huila, tronchado o renguera (dependiendo de la región) era igual a la peste das cadeiras del Brasil, y que correspondía a la rabia ancestral, como había descrito Queiros Lima. ¿Quién iba a decir en aquellas épocas que actualmente, en los albores del siglo XXI, contamos con evidencias de que la rabia tiene su origen precisamente en los murciélagos, y que de ahí pasó a los carnívoros terrestres, los animales que se describieron primero como la raíz de este mal?


    Álvaro Aguilar Setién y Nidia Aréchiga

    Identifique el resumen del texto.

  • Identifique la secuencia de los acontecimientos.

    1. La palabra ántrax proviene de una voz griega que significa carbón. A esta enfermedad se le llama así por las lesiones negras que ocasiona en la piel. Maret, en 1752, fue quien describió por primera vez de un modo científico la “pústula maligna”, que es la forma más común de ántrax humano.
    2. Koch implementó un método para cultivar el bacilo del ántrax, en condiciones de laboratorio, en un medio artificial. La tarea fue ardua y luego de muchos intentos fallidos descubrió que el humor acuoso de los ojos de los conejos era un perfecto medio de cultivo.
    3. Los experimentos de Casimir Joseph Davaine en el siglo XIX fueron más elocuentes. Davaine demostró que era capaz de transmitir el ántrax inoculando a un animal sano con un poco de sangre de uno enfermo y que esto jamás ocurriría cuando se intentaba con sangre de un animal sano. Fue Robert Koch quien se encargaría varias dudas que quedaron con Davaine.
    4. Poco después de la mención de la pústula, Chabert describió de un modo preciso el ántrax animal, pero durante casi un siglo nadie se dio cuenta de que la pústula maligna y el ántrax animal eran la misma enfermedad.

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